El pavo es un ave originada a partir del pavo salvaje de los Estados Unidos; contrario a lo que se cree en muchos lugares de Guatemala.

Cuando los españoles llegaron a América, los aztecas ya lo tenían como ave doméstica en los patios de sus casas.

De ahí lo exportaron a Europa, en donde se cruzó con especies nativas y posteriormente fue reintroducido a América.

En Guatemala, existen varias razas de pavos denominados como “criollos” como el Narragansett, Bourbon, Bronceado y el Negro Español.

No se debe confundir el pavo ocelado (Meleagris Ocellata) o pavo petenero, pues éste aún no ha sido domesticado y permanece en estado salvaje solamente en el sur de México y en el norte de Guatemala.

En El Mesón criamos nuestros chuntos con una alimentación balanceada a base de maíz y soya. Nuestras aves pastorean libremente en el campo; en donde consiguen diversos pastos y montes, así como también insectos, que al final constituyen su fuente de proteína.  Nuestros pavos son de crecimiento lento, lo que les da su delicioso sabor “criollo” y un excelente rendimiento de carne.

No obstante que el lugar en donde los criamos definitivamente tiene que denominarse granja, no son de “granja”*.  El pavo de “granja” o “blanco”  es criado en grandes instalaciones  de muy alta tecnificación, en donde lo que se persigue es el engorde acelerado y no el sabor de los pavos.  Para ello, utilizan exclusivamente alimentos concentrados sin la inclusión de pastoreo.

*termino acuñado por los cobaneros para designar al pavo que se vende congelado durante las fiestas decembrinas.

(Ver artículos   http://www.ansi.okstate.edu/poultry/turkeys/)